No hay que comer rapido
Comer rápido es un mal hábito al que las personas no deben acostumbrarse, es perjudicial para la salud; no favorece la digestión y generan consecuencias en el ciclo alimentario diario, ya que con mayor rapidez se ingiere, menos consciencia se tiene de ello. Por otra parte, lo más importante que tiene esta mala costumbre, es que incrementa las posibilidades...
