Con el nombre de isquiotibiales se reconoce a un grupo de músculos situados en los miembros inferiores, que incluye al bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. Estos grandes planos musculares comparten su localización en el muslo y su función.
En el aspecto gimnástico y deportivo, el entrenamiento apropiado de estas estructuras es de gran importancia, en especial en personas que practican actividades en las cuales la potencia de los miembros resulta relevante, como el fútbol, el tenis o el baloncesto. Muchos de estos ejercicios pueden llevarse a cabo con una complejidad mínima. Entre ellos, sobresale la alternativa de ponerse de pie frente a una pared (en el domicilio) o un espaldar (en el gimnasio), a una distancia de medio metro. Ambas manos deben apoyarse contra esa superficie, para descargar contra ella el peso corporal hasta percibir cierto grado de tensión en la cara posterior del muslo.

Después de repetir algunas series, en función del grado de entrenamiento y de la capacidad de cada atleta, es posible complementar la tarea con otras maniobras sencillas. Entre estas alternativas, se menciona la posibilidad de permanecer de pie con un miembro inferior delante del otro, con las manos ubicadas sobre la cara anterior de una de las rodillas. Se procede a extender por completo la rodilla contralateral hasta percibir cierto nivel de tensión en la cara posterior del muslo. A continuación, se repite la maniobra cambiando de miembro. En individuos con entrenamiento intermedio o avanzado, los ejercicios pueden repetirse en decúbito supino.
Como ocurre con la actividad de todos los grupos musculares, se considera apropiado un precalentamiento inicial simple y una actividad adecuada de elongación posterior a la conclusión del ejercicio, con el objetivo final de reducir el riesgo de efectos indeseados, distensiones y otras lesiones de distinta envergadura.
Foto: Entrena Listo
