La gimnasia es un recurso para optimizar la salud en todos los aspectos, incluidos los parámetros físicos y también los psicosociales. El frenesí de la vida moderna provoca diferentes repercusiones sobre nuestro organismo, entre los que sobresalen las contracturas musculares. Una de las principales articulaciones afectadas por este mal de los tiempos actuales es la unión entre el cráneo y la mandíbula, conocida con la denominación técnica de articulación temporomaxilar (ATM).
Es nuevamente la gimnasia la que puede lograr que las consecuencias de la enfermedad de la ATM (bruxismo, mala calidad de descanso, lesiones dentarias) malogren la salud psicofísica de las personas que padecen este trastorno. Con este objetivo, es posible efectuar ejercicios en los cuales se busca la relajación y mejor adaptación de los músculos vinculados con esta región: los maseteros y los pterigoideos.

Dentro de un plan diario de ejercicios de relajación, es posible agregar ciertas premisas sencillas, entre las que pueden destacare la apertura y el cierre de la cavidad bucal, con la punta de la lengua dirigida hacia abajo. Si esta maniobra no provoca dolor, puede complementarse con ejercicios similares, en los que la lengua se dirige hacia el paladar.
Tras estas primeras estrategias, en sesiones posteriores de relajación, la gimnasia de la ATM pasará a incluir el agregado de resistencia, motivada por la propia mano, con el objetivo de ofrecer una mayor dificultad para la apertura bucal. De ese modo, se fortalecen los planos musculares, con mejor contención de la articulación y reducción del riesgo de futuras contracturas de los músculos relacionados.
Estos recursos simples se asocian con una mejor calidad de vida y constituyen un nuevo ejemplo de las ventajas que la actividad física y el ejercicio ofrecen para todas las regiones de nuestro cuerpo.
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